Testimonios
Un espacio dedicado para los estudiantes y padres de familia.

Haber colaborado en el trabajo de todos los días del Jardín Infantil Hans Andersen por 6 años ininterrumpidos y aún hoy continuar vinculada afectiva y profesionalmente me da la tranquilidad y porque no, la autoridad, para hablar de lo divino y lo humano que tiene ese lugar. El Hans es un lugar lleno de calidez en cada rincón, cada pared, cada salón; cada objeto esta puesto en un lugar que ha sido pensado solo para el, y sobretodo que ha sido adquirido de manera planeada y con una funcionalidad bien clara o que ha llegado hasta ese lugar porque fue un regalo y los regalos tienen su lugar especial también. Los espacios tienen el material justo para que las profesoras y los niños disfruten de ellos, para que disfruten de las imágenes, los colores, las formas y para que saquen provecho porque están al alcance de todos. Es un lugar para ser creativos, de todos esos objetos que se tienen a la mano se han hecho cosas y planeado eventos que están en la memoria de los que han pasado por ahí.

La diversión es una de las prioridades y la hay para todos los gustos, el aprendizaje esta basado en eso y en que todos estén felices, sobretodo en que se sientan seguros y a gusto. Una vez se decide estar ahí se empieza a pasar bien y por supuesto a aprender, es el lugar perfecto para que salgan las habilidades escondidas. Las rutinas de todos los días. Las actividades y las necesidades de los niños hacen que las profesoras sean recursivas, creativas y con su mente siempre dispuesta a los retos.

El Hans esta lleno de estímulos para sus profesoras, se les permite decidir, asumir, implementar e innovar siempre con una guía por parte de la dirección que da seguridad y confianza. El bienestar afectivo es importante y a cada persona se le consiente y respeta como es, con sus temores, inseguridades, fortalezas, buenos y malos momentos. Las fortalezas se hacen aún más evidentes y las debilidades se fortalecen amorosamente.

He visto crecer este Jardín Infantil cada vez mas fortalecido. He visto como ha evolucionado y como ha permitido que cada profesora que ha pasado por sus salones aproveche para si misma la calidez y enseñanzas siendo, al salir de ahí, una mejor persona.

Rocío Bautista R. Fonoaudióloga

Profesora 1995 - 2000 

Cómo llegar al jardín